Dolarización: 21 años de aceptación y respaldo

prensa

Dolarización: 21 años de aceptación y respaldo

Prensa > Noticias > Dolarización: 21 años de aceptación y respaldo

En las últimas tres décadas, Ecuador ha sido proclive a shocks tanto externos como internos, que han afectado a su desempeño económico. En particular, seis años antes de la dolarización el país vivió hitos que marcaron el entorno social y macroeconómico del país, tales como: la Guerra del Cenepa que culminó con la Firma de la Paz entre Ecuador y Perú (1998); además, se firmaron dos acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el primero en 1994 Stand By cumplido parcialmente con un monto desembolsado de 99 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG1) y el segundo en el año 2000 por un monto de 270 millones de DEG.

Por otro lado, este periodo estuvo también acompañado por el Fenómeno del Niño y la caída del precio del petróleo que pasó de USD 15 a USD 9, así como cambios presidenciales que hicieron complejo el manejo institucional del país. Hechos a los cuales se sumó la crisis financiera de gran impacto en la economía ecuatoriana (Gráfico 1).

Tras la mayor crisis económica que vivió Ecuador en 1999, el entonces presidente de la República Jamil Mahuad tomó una de las medidas monetarias más radicales en la historia del país: el 9 de enero de 2000, Ecuador adoptó la dolarización y 21 años después el 88,7%2 de los ecuatorianos la respaldan. Pero ¿qué hay detrás de su popularidad?

Tras la dolarización, Ecuador vivió un proceso de adaptación y cambios políticos, sociales, económicos e institucionales. Durante este periodo se emitió la nueva Constitución de 2008, el mundo se enfrentó a la crisis financiera global de 2008 y entre el año 2010 y 2014 el precio del petróleo superó los USD 100. En 2015, el país entró en recesión económica, misma que fue acompañada por el terremoto de abril de 2016.

Así pues, a inicios de 2017, el déficit fiscal para el sector público no financiero fue de USD 6.734 millones, insostenible en el mediano plazo. Y más adelante, en 2019 luego de 16 años nuevamente se firmó un acuerdo con el FMI con el objetivo de ayudar a las autoridades a estabilizar la economía y proteger la vida y los medios de subsistencia de los ecuatorianos.

Finalmente, en el año 2020, el país y el mundo se enfrentaron la pandemia del COVID-19 que representa la crisis sanitaria y económica con mayor impacto social registrada en los últimos 100 años. La desaceleración económica causada por la pandemia y el aumento de las necesidades en gasto público principalmente en salud, han puesto a prueba la estabilidad fiscal del país.

Tras 21 años, el dólar goza de una gran aceptación y le ha permitido a Ecuador terminar con la hiperinflación que sufría el país de 91% en el año 2000, imponer una fuerte disciplina al gobierno al no permitir devaluación de la moneda, estabilidad económica, inversión con menor riesgo cambiario, la imposibilidad de imprimir moneda lo cual promueve la confianza en una moneda fuerte. A continuación, se detallan los principales elementos de cambio en el país tras la adopción de la dolarización.

Política Fiscal: 
Los países tienen dos grandes herramientas de política macroeconómica: la política fiscal y política monetaria. Cuando son mal empleadas exacerban el ciclo económico, pero cuando son bien utilizadas suavizan el ciclo económico. Ecuador al adoptar la dolarización no puede aplicar medidas de política monetaria. La herramienta con la que cuenta el país es la política fiscal la cual abarca las decisiones del gobierno sobre el presupuesto general del Estado, impuestos, gastos, inversión pública, subsidios, entre otros.

Crecimiento económico:

De acuerdo con información del Banco Central del Ecuador (2020) en su portal “Micrositio: 20 años de Dolarización”, el crecimiento promedio real del PIB para el periodo 1994- 2020 fue de 2,7%. Esto se explica por los factores externos e internos antes mencionados. A finales de los años 90, el país experimentó la mayor crisis económica en la predolarización y la reducción del PIB en el año 1999 fue de 4,7%. El BCE señala que existió una caída en la inversión, consumo de los hogares y consumo del gobierno de 25,2%, 12,2% y 2,9%, respectivamente.

Entre 2000 y 2007, la economía ecuatoriana transcurrió por un periodo de ajuste hacia el nuevo esquema monetario, acompañado de inestabilidad política3. Sin embargo, durante estos siete años, el crecimiento promedio del PIB fue de 4,4%, explicado por un mayor dinamismo en la exportación petrolera y la entrada en operación del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).

En 2008 el PIB aumentó en 6,4% y pese a la crisis global que afectó al Ecuador en una disminución en sus exportaciones, el crecimiento económico en 2009 fue de 0,6%. Por otro lado, en el periodo 2011 -2014, el país experimentó un segundo auge petrolero cuyo precio promedio fue alrededor de USD 97. En 2015, Ecuador enfrento una crisis económica y en 2016 el crecimiento de la economía ecuatoriana fue de -1,2%.

En 2020, por la pandemia del COVID -19 la estimación del BCE es que la economía ecuatoriana decrezca en 8,9%, la mayor caída en la historia. (Gráfico 2).

Inflación:

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en 1999 la inflación anual fue de 60,8%, mientras en el año 2000 pese a la dolarización y al impedimento de emitir moneda la inflación anual fue de 91% debido principalmente a la especulación. En diciembre de 2000, el costo de la canasta básica fue de USD 252,9 mientras que el ingreso familiar mensual4 promedio fue de USD 163,6, es decir una restricción de USD 89,4 para acceder a la canasta básica.

Mientras la economía transcurría hacia el nuevo esquema monetario en 2003, la inflación anual llegó a nivel de un dígito y desde entonces se ha mantenido. Entre el año 2017 y 2020, la economía ecuatoriana ha permanecido con estancamiento en precios (1,9% en promedio). En 2010, los precios se incrementaron de manera generalizada en 3,3% (inflación anual). Al comparar los costos de las canastas básica y el ingreso familiar mensual, éstas pasaron de USD 709 a USD 711 y de USD 700 a USD 747 entre 2017 y 2020. Lo que se traduce en un excedente de USD 35 en promedio para acceder a la canasta básica.

Por el contrario, en el periodo de enero a diciembre 2020 se registran niveles bajos de inflación e incluso deflacionarios. La inflación anual en 2020 cerró en -0,9% debido a que la pandemia ha causado una fuerte restricción al consumo, paralización productiva, caía en las importaciones, entre otras. Lo cual evidencia una realidad completamente distinta a la que se observaba en 1999.
 

Sistema Financiero

De acuerdo con De la Torre (2012), el origen de la crisis financiera de 1999 está en la modernización de la regulación bancaria con la Ley de Instituciones del Sistema financiero (1994) que fracasó en la implementación de una regulación y supervisión consolidada de los conglomerados financieros. Esta ley generó problemas relacionados a la banca offshore y fondos de inversión y la proliferación de intermediarios financieros con bajos niveles de capitalización y, por ende, propensos a la toma excesiva de riesgos.

Por otro lado, en Ecuador existió la dolarización financiera en 1999 cuando el 47% de los depósitos estaban en dólares y el 67% de los créditos también en moneda extranjera (Gráfico 3).

A partir del año 2000, Ecuador esta dolarizado y tras 21 años, el sector financiero ha demostrado que aprendió de las lecciones del pasado mediante un manejo conservador y prudencial que le ha permitido ser un pilar fundamental de la dolarización y del desarrollo productivo. La banca privada pasó de tener 40 entidades bancarias en 2000 (de las cuales 12 entraron en saneamiento, 3 en vigilancia preventiva y 2 en reestructuración). Al 2020, son 24 bancos que se han constituido a lo largo de estos 20 años mediante fusiones, cambio de cooperativas a bancos, sociedades financieras a bancos y los que han permanecido desde antes de la crisis. Desde la dolarización, la banca privada ha enfrentado tres crisis económicas incluidas la pandemia actual, manteniendo un manejo técnico, su solidez, solvencia e indicadores adecuados de liquidez (Tabla 1).

 

Además, goza de la confianza de sus depositantes que se demuestra en el comportamiento de los depósitos en 2020 que pese al COVID-19 que crecieron en 11,4% anual y representan 37% del PIB. Adicionalmente los depósitos de ahorro, plazo y monetarios en diciembre 2020 crecen en 16,4%, 13,2% y 10,0% respectivamente; mientras que entre 1999 y 2000 decrecieron en -5%, -11% y -17% debido a la especulación, y falta de confianza en la moneda y en el sistema.

La dolarización trajo al país estabilidad económica y preservó el poder adquisitivo. Hoy por hoy, no solo se sostiene de un sistema financiero sólido, remesas, exportaciones, petróleo y commodities, sino que, al igual que la banca privada, su gran pilar es la confianza. Confianza que se evidencia en mercados internacionales, el sector real, sistema financiero y 21 años de respaldo y aceptación de los ecuatorianos. Salir de ella, sería un escenario complejo.

Notas:
1. Derechos especiales de giros, un activo de reserva internacional, se puede intercambiar por monedas de libre uso.
2. Fuente Diario el Comercio
3. 5 Presidentes en 7 años
4. No incluye los fondos de reserva mensualizados
Referencias:
De la Torre, A. (2012). “El largo vía crucis de la gran crisis ecuatoriana” Banco Central del Ecuador (BCE). (2020). Micrositio: 20 años de Dolarización.

Compartir

Otras noticias